Flee

Se escapa.

Se escabulle entre mis dedos.

Cualquier subterfugio sería bueno,

cualquier truco. 

Pero no requiere excusas. 

Se escapa; a ti, a mí, a todos.

Marchándose.

De ti, de mí, de todos. 

Quedarán los recuerdos asentados

en la espina dorsal, se habrá ido

del todo.

Y en las manos trémulas lo perderemos

mientras vibra en vilo sobre nuestro aliento.

Se va y se sigue yendo.

En nuestros ojos polvorientos del camino

que anduvimos sin mirar a más. 

Llorando, en hondo desconsuelo, se marcha,

largándose en silencio, añorando nuestra

voz y alma para preñarlo.

Se va y no vuelve, amándonos

en la distancia, en cada pulso del corazón.

El tiempo.

Anuncios

Bookshop

Vengo aquí porque me gustan los libros. Adoro la literatura. Vengo aquí porque sé que aquí no puede pasar nada malo; este suelo nunca podrá convertirse en terreno hostil. Pero no podía callarme la boca por más tiempo: una parte de mí, en los ecos de mi mente, me recuerda que vengo a esta librería para lanzarle al destino un mensaje en una botella. Para aguardar a que los mares del azar la lleven a alguien que pueda leerlo. 

Vengo aquí porque desde que te vi hace un año, con tu gorro blanco de lana y tus botas marrones sobre los pantalones negros y ajustados, casi dominada por una enorme mochila, no dejo de preguntarme si nuestros ojos se buscaron o simplemente tropezaron nuestras miradas durante varios segundos en distintas ocasiones. Vengo aquí porque me gustaría volver a verte para compararte con mi recuerdo y confirmar que eres mucho mejor que como te tengo en la memoria… a trazos en una silueta desdibujada.

Me gustó mucho tu expresión de asombro… Parecías deleitada entre los libros. Y yo me moría de ganas de recomendarte un par de títulos. Solo para saber a qué sonaba tu voz y de qué color era. 

Hace un año… ¿Puede que quizás dos?

Siempre que vengo aquí, a esta librería a sentirme rodeado de libros, espero encontrarte de nuevo para poder decirte que entre los dos haríamos la mejor historia.